sábado, 14 de diciembre de 2013

rastros de la primera luz






Hay que poner en juego todo lo que es uno
y valorar el cielo y la semilla por igual.
Buscar en cada grano de la arena
el mar desierto escondido
ver el futuro en el pasado y en el pasado
el futuro.
Juzgar la ola por el viento
y la tormenta por la calma.
Hallar en la tiniebla trayectorias
que nos hablen de pretéritos
rastros de la primera luz.

Uno todo estallando en un último verso
y aun así seguiremos
titilando inseguros.